viernes, 30 de enero de 2015

Diócesis inicia “IV Escuela de Misión”

En parroquia Santa Rosa de Lima, este sábado 31 de enero

Diócesis inicia “IV Escuela de Misión”

     “Hacia una Diócesis  Más  Unida a Cristo”

Con el objetivo de aumentar el número de agentes pastorales, misioneros y animadores adecuadamente formados en lo doctrinal y espiritual de nuestra Diócesis, este sábado 31 de enero a partir de las 9:00 de la mañana el Obispo de la Diócesis de Puerto Cabello, Monseñor Saúl Figueroa acompañado del Vicario de Pastoral presbítero Cesar Palavicini darán apertura a la “IV Escuela Diocesana de Misión”, dicha actividad se llevara a cabo en la parroquia Santa Rosa de Lima en La Sorpresa y comenzara con la Santa Eucaristía. Luego a los participantes se les dará una inducción sobre los temas que tratará la escuela y finalmente el padre Palavicini expondrá sobre la "Exhortación Apostólica Evangelii gaudium" del Papa Francisco.


Los temas a impartir mensualmente durante este año serán: Fundamentos Trinitarios de la Misión, Fundamentos Bíblicos de la Misión Continental Permanente, compromiso evangelización “Ad Gentes” en la Iglesia y en  la Diócesis de Puerto Cabello, Espiritualidad Misionera, pluriculturalidad y diversidad religiosa en Puerto Cabello, conversión pastoral y modelos misioneros. Las actividades culminaran en el mes de agosto con el Tercer Encuentro de Pequeñas Comunidades y cierre de la escuela de formación de Agentes Misioneros quienes estarán capacitados y comprometidos responsablemente para participar de forma activa en el proceso que se ha generado a partir de la Misión Continental, hombres y mujeres conscientes de la dimensión misionera de su propia vocación, dispuestos a ofrecer su TIEMPO, TALENTO Y TESOROS en las diferentes tareas de la misión.

lunes, 12 de enero de 2015

Exhortación final de la CIII Asamblea Ordinaria Plenaria de la CEV

EXHORTACIÓN PASTORAL
RENOVACIÓN ÉTICA Y ESPIRITUAL FRENTE A LA CRISIS
1. Con profunda y renovada esperanza en Dios, al inicio de este año 2015 los Obispos de Venezuela
saludamos a todos los venezolanos, y elevamos nuestras oraciones al Señor por el bienestar y la paz del
país. En medio de los problemas que nos agobian, hemos visto en Navidad la luz de Jesús, nuestro
Divino Salvador (Lc 2, 9), quien nos anima a ir adelante, en fidelidad a su palabra, para construir un
mundo mejor. Confiando en El queremos una vez más compartir con nuestro pueblo algunas
inquietudes sobre la actual situación del país, para contribuir a resolver la crisis que enfrentamos.

EN MEDIO DE UNA CRISIS GENERAL
2. La primera parte del año 2014 estuvo marcada por una fuerte agitación política y social. En esos
momentos los Obispos manifestamos firmemente nuestro rechazo a toda violencia, fuera cual fuera su
origen y autores, pues ella produjo un saldo de 43 muertos y muchos heridos, lo cual deploramos sin
hacer distinción de sectores sociales o políticos; denunciamos el uso excesivo de la fuerza en la
represión de las protestas, así como la detención de miles de personas, muchas de ellas todavía hoy en
prisión, o sujetas a presentación ante tribunales penales o a otras medidas restrictivas de libertad; y
manifestamos nuestras condolencias y solidaridad con las víctimas y sus familias. Hay abundantes
denuncias de violaciones de derechos humanos e incluso de torturas a los detenidos, que deben ser
atendidas y sancionados los culpables de estos delitos.
3. Esa grave crisis planteó la necesidad de un diálogo entre dirigentes del gobierno, de la oposición y
de otros sectores. Gracias, entre otras cosas, a los llamados del Papa Francisco y a la participación del
Nuncio Apostólico de Su Santidad, S.E Mons. Aldo Giordano, se dio inicio a un diálogo que
lamentablemente no pasó de los primeros encuentros.
4. A esta situación se ha unido en los últimos meses la angustia generalizada del pueblo por la crisis
económica que sufrimos, pues se ve sometido a dificultades nunca vistas para tener acceso a artículos
de primera necesidad. Una deuda externa gigantesca, que hipoteca el futuro de los venezolanos, la
inflación desbordada, la devaluación de nuestra moneda, el contrabando de extracción y el
desabastecimiento de productos básicos han generado el empobrecimiento creciente de amplio sectores
de la población, particularmente los de menos recursos económicos. Esta crisis se acrecienta por la
corrupción administrativa, el centralismo, el saqueo de las divisas del fisco, la reciente baja de los
precios del petróleo, y por la ineficacia de las medidas y planes que está aplicando el Gobierno
Nacional para enfrentarla.
5. También nos encontramos en una situación de violencia social cada vez peor. El lenguaje ofensivo,
la descalificación sistemática a toda opinión contraria, incitan al fanatismo y a la irracionalidad. La
crisis de inseguridad pública es intolerable. Lamentablemente los esfuerzos y programas desarrollados
por el gobierno para controlar este flagelo han resultado ineficaces. A esto se suman graves problemas
en el campo de la salud, como el de epidemias virales no enfrentadas con eficiencia, la carencia de
medicinas, insumos y equipos médicos en todo el país. Por otra parte, la muerte de más de cuarenta
internos en el presidio de Uribana revela una situación trágica en nuestro sistema carcelario, que debe
ser reformado totalmente.

RENOVACION ETICA Y ESPIRITUAL FRENTE A LA CRISIS
1. Con profunda y renovada esperanza en Dios, al inicio de este año 2015 los Obispos de Venezuela
saludamos a todos los venezolanos, y elevamos nuestras oraciones al Señor por el bienestar y la paz del
país. En medio de los problemas que nos agobian, hemos visto en Navidad la luz de Jesús, nuestro
Divino Salvador (Lc 2, 9), quien nos anima a ir adelante, en fidelidad a su palabra, para construir un
mundo mejor. Confiando en El queremos una vez más compartir con nuestro pueblo algunas
inquietudes sobre la actual situación del país, para contribuir a resolver la crisis que enfrentamos.
2. La primera parte del año 2014 estuvo marcada por una fuerte agitación política y social. En esos
momentos los Obispos manifestamos firmemente nuestro rechazo a toda violencia, fuera cual fuera su
origen y autores, pues ella produjo un saldo de 43 muertos y muchos heridos, lo cual deploramos sin
hacer distinción de sectores sociales o políticos; denunciamos el uso excesivo de la fuerza en la
represión de las protestas, así como la detención de miles de personas, muchas de ellas todavía hoy en
prisión, o sujetas a presentación ante tribunales penales o a otras medidas restrictivas de libertad; y
manifestamos nuestras condolencias y solidaridad con las víctimas y sus familias. Hay abundantes
denuncias de violaciones de derechos humanos e incluso de torturas a los detenidos, que deben ser
atendidas y sancionados los culpables de estos delitos.
3. Esa grave crisis planteó la necesidad de un diálogo entre dirigentes del gobierno, de la oposición y
de otros sectores. Gracias, entre otras cosas, a los llamados del Papa Francisco y a la participación del
Nuncio Apostólico de Su Santidad, S.E Mons. Aldo Giordano, se dio inicio a un diálogo que
lamentablemente no pasó de los primeros encuentros.
4. A esta situación se ha unido en los últimos meses la angustia generalizada del pueblo por la crisis
económica que sufrimos, pues se ve sometido a dificultades nunca vistas para tener acceso a artículos
de primera necesidad. Una deuda externa gigantesca, que hipoteca el futuro de los venezolanos, la
inflación desbordada, la devaluación de nuestra moneda, el contrabando de extracción y el
desabastecimiento de productos básicos han generado el empobrecimiento creciente de amplio sectores
de la población, particularmente los de menos recursos económicos. Esta crisis se acrecienta por la
corrupción administrativa, el centralismo, el saqueo de las divisas del fisco, la reciente baja de los
precios del petróleo, y por la ineficacia de las medidas y planes que está aplicando el Gobierno
Nacional para enfrentarla.
5. También nos encontramos en una situación de violencia social cada vez peor. El lenguaje ofensivo,
la descalificación sistemática a toda opinión contraria, incitan al fanatismo y a la irracionalidad. La
crisis de inseguridad pública es intolerable. Lamentablemente los esfuerzos y programas desarrollados
por el gobierno para controlar este flagelo han resultado ineficaces. A esto se suman graves problemas
en el campo de la salud, como el de epidemias virales no enfrentadas con eficiencia, la carencia de
medicinas, insumos y equipos médicos en todo el país. Por otra parte, la muerte de más de cuarenta
internos en el presidio de Uribana revela una situación trágica en nuestro sistema carcelario, que debe
ser reformado totalmente.
UN CAMINO EQUIVOCADO
6. El mayor problema y la causa de esta crisis general, como hemos señalado en otras ocasiones, es la
decisión del Gobierno Nacional y de los otros órganos del Poder Público de imponer un sistema
político–económico de corte socialista marxista o comunista. Ese sistema es totalitario y centralista,
establece el control del Estado sobre todos los aspectos de la vida de los ciudadanos y de las
instituciones públicas y privadas. Además, atenta contra la libertad y los derechos de las personas y
asociaciones y ha conducido a la opresión y a la ruina a todos los países donde se ha aplicado.
7. Esta decisión se evidencia, entre otras cosas, en el desprecio de cualquier propuesta que no sea la
oficial, en el desarrollo de una hegemonía comunicacional que entraba y limita la actuación de medios
independientes, en el propósito de controlar los sindicatos, en la persecución por vía judicial de la
disidencia política, en la multiplicación de leyes, normativas y procedimientos que dificultan la acción
del sector privado, incluso de aquellas organizaciones sin fines de lucro que se dedican a promover
obras de beneficio social. Así mismo se manifiesta en la reciente designación de los Rectores del
Consejo Nacional Electoral, de algunos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y de las
autoridades del Poder Ciudadano de acuerdo a intereses partidistas, la cual no refleja la pluralidad
política del país y de la Asamblea Nacional, y ha llevado al cuestionamiento legal y ético de los
procedimientos usados. De nuevo afirmamos: el socialismo marxista es un camino equivocado, y por
eso no se debe establecer en Venezuela.

URGENCIA DE CONCERTACION Y DIALOGO EFICAZ
8. Por todas estas razones proponemos nuevamente el diálogo como la vía indispensable para lograr la
concertación y resolver los graves problemas de nuestro país. Ahora bien: un diálogo sincero y eficaz
que prevea cambios y acuerdos en bien de todos, solo es posible con una esperanza trascendental que
ponga en movimiento a la mayoría de los venezolanos - de todas las tendencias políticas- con los
valores indispensables para la regeneración del país. Por otra parte, la Asamblea Nacional debería ser la
primera instancia de diálogo y respeto de la pluralidad política de Venezuela.
9. Para lograr la concertación es preciso el respeto absoluto a los derechos humanos, y descartar la
violencia excesiva en el control de legítimas manifestaciones del pueblo por parte de los funcionarios
del Estado. También es necesario liberar a los presos políticos y no utilizar el sistema judicial para
amedrentar e inhabilitar a adversarios políticos. La libertad de expresión y la existencia de medios de
comunicación independientes deben ser respetadas.
10. El restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos luego de 53 años de
enfrentamientos, propiciado por la mediación del Papa Francisco, revela que posiciones intransigentes
y radicales, son estériles, y finalmente deben dar paso al encuentro y al diálogo.

LLAMADOS A LA RESPONSABILIDAD
11. El Gobierno Nacional y todas las autoridades deben asumir su responsabilidad en solucionar los
problemas que vive el país, activando los correctivos necesarios para evitar el empeoramiento de la
crisis. Los dirigentes de los órganos del Poder Público, más allá de los procedimientos con que fueron
designados, deben ejercer sus cargos con imparcialidad y justicia, teniendo en cuenta que Dios y la
Patria juzgarán y castigarán a quienes cometan cualquier injusticia y quebranten el juramento de actuar
bien.
12. De igual manera los líderes de los diversos sectores políticos, empresariales, laborales y culturales,
deben participar en la solución de dichos graves problemas. Los líderes de la oposición están en la 3
obligación de presentar un proyecto común de país y trabajar por el bien de Venezuela, superando las
tentaciones de personalismo. El estamento militar debe actuar con la imparcialidad postulada por la
Constitución. Las fuerzas políticas y el pueblo venezolano en general deben rechazar todo tipo de
violencia. Si actuamos todos con el arma de la no violencia, podremos reconstruir la convivencia
social, el orden constitucional y la paz interna de la República.
13. Y cabe subrayar que cada uno de nosotros, como ciudadanos, tiene responsabilidades políticas que
no puede delegar. En el ejercicio de esa responsabilidad debemos ejercer y defender activa y
firmemente, siempre con medios pacíficos, nuestros derechos y los derechos de los demás, y exigir el
respeto a las condiciones necesarias para una convivencia nacional justa, pacífica y provechosa para
todos.

ELECCIONES PARLAMENTARIAS
14. Una oportunidad estupenda para ejercer esa responsabilidad política en este año son las elecciones
para la Asamblea Nacional. Los actores políticos deben postular a personas debidamente seleccionadas
y capaces, de alta responsabilidad, cualidades morales y espíritu de servicio al pueblo. Llamamos a
todos los electores a participar, pues del voto de cada uno de nosotros dependerá la composición de la
futura Asamblea, factor importantísimo en la solución de los problemas del país. El Consejo Nacional
Electoral tiene la ineludible obligación moral de actuar con transparencia e imparcialidad, sin promover
cambios que lesionen la justicia y la representación equitativa de la población. Le corresponde también
la obligación de perfeccionar el sistema electoral de manera que no haya ventajismos de ningún grupo,
y que no se utilicen los recursos del Estado para promover ninguna candidatura.

REFORMAS ECONOMICAS Y RENOVACION SOCIAL
15. El sistema económico que está imponiendo el Gobierno Nacional es, a todas luces, ineficaz. Es
necesario que, dejando a un lado concepciones ideológicas rígidas y fracasadas así como el afán de
controlarlo todo, el Gobierno impulse reformas que eliminen trabas a la producción, detengan la
inflación, y solucionen el desabastecimiento y la carestía de los artículos de primera necesidad. Entre
otras cosas promoviendo la actividad privada en la economía, consagrada en la Constitución.

16. Venezuela necesita un nuevo espíritu emprendedor con audacia y creatividad. Es urgente estimular
la laboriosidad y la producción dando seguridad jurídica y fomentando empresas eficientes, tanto
públicas como privadas. Pero también es necesario observar una conducta ética, recta y honesta.
Recordemos que la corrupción, cobrar indebidamente por cualquier trámite, la especulación en los
precios, querer ganar dinero sin trabajar, el fraude, son graves males y pecados que deben ser
desterrados de la vida nacional y de la conducta de todos los ciudadanos, en particular de los
funcionarios del Estado.
17. Los cuerpos de seguridad deben urgentemente actuar con mayor empeño y efectividad en el marco
de la Constitución y las leyes para garantizar la seguridad personal y patrimonial de los venezolanos,
combatir eficazmente la inseguridad, y someter a la delincuencia, que tanto dolor causa en todos los
sectores sociales. En el mundo obrero hay que respetar y defender los derechos legítimos de los
trabajadores a la organización sindical. En el campo de la salud el Gobierno Nacional debe afrontar las
graves deficiencias actuales, mejorar la red de los servicios públicos hospitalarios y asistenciales, y
solucionar pronto y definitivamente el desabastecimiento de medicinas y equipos médicos.
18. Para lograr una profunda renovación social es preciso que todos fomentemos y apoyemos con
fuerza la unión familiar, pues la familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Deploramos la
emigración de miles de venezolanos, que desintegra las familias y constituye un empobrecimiento de nuestro talento humano. Hay que promover también, a todo nivel, un nuevo clima nacional de
convivencia, de fraternidad, de entendimiento, ajeno al enfrentamiento, a la exclusión y a la
polarización. Esto es muy necesario especialmente en las comunidades de los recientes desarrollos
residenciales de la Gran Misión Vivienda Venezuela, para ayudarlas a convivir como buenos vecinos y
hermanos en una situación nueva para ellos.

RENOVACION ETICA Y ESPIRITUAL
19. La grave crisis que confrontamos en Venezuela revela una situación aún más profunda: una crisis
moral, de valores, actitudes, motivaciones y conductas, que es preciso corregir. Tenemos que superar
actitudes como el afán de riqueza fácil y la corrupción, la soberbia política, la prepotencia y el ansia del
poder, el egoísmo, la pereza, el odio y la violencia. Y hemos de rescatar los principios de legalidad,
legitimidad y moralidad que sustentan el entramado de la convivencia social. Estamos convencidos de
que es posible una Patria en la que impere la democracia, con instituciones eficaces y saludables, donde
cada persona y la sociedad entera puedan desarrollar sus iniciativas, superarse y comprometerse con la
promoción del bien común. Es necesaria la práctica de las virtudes personales y cívicas, de lo cual fue
preclaro ejemplo el Venerable Dr. José Gregorio Hernández
20. Por eso, como pastores de la Iglesia en Venezuela, hacemos un insistente llamado a la conversión
moral, y al cumplimiento de los Mandamientos de la Ley de Dios. Es necesario que escuchemos y
cumplamos la palabra de Dios, camino hacia la felicidad personal y social (Lc 11, 28), que nos invita a
reavivar lo mejor de nosotros mismos: el amor al prójimo para construir juntos una Venezuela
renovada donde florezcan la vida digna y los derechos de todos.
21. Esta crisis nacional no será resuelta en su totalidad sin una renovación moral y espiritual que lleve
a líneas concretas de acción. No podemos creer en Dios y actuar de cualquier manera. Rechacemos la
injusticia, la corrupción y la violencia como males morales que hunden al país, y vivamos de acuerdo al
proyecto del Reino de Dios predicado por Nuestro Señor Jesucristo. Como nos recuerda el Papa
Francisco: “se trata de amar a Dios que reina en el mundo. En la medida en que Él logre reinar entre
nosotros, la vida social será ámbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para todos”
(Evangelii Gaudium 180).

EN CRISTO PONEMOS NUESTRA ESPERANZA
22. Queridos hermanos y hermanas: este dramático análisis que hacemos con dolor, nace de nuestra
cercanía al pueblo que sufre, y de la misión pastoral que nos impulsa a ser promotores de la dignidad
humana y de la paz. Nos sentimos solidarios con quienes se sienten particularmente inquietos, afligidos
y angustiados por la actual situación. Manifestamos nuestra determinación y compromiso de
renovación personal y comunitaria en la línea de las exigencias del Evangelio proclamadas por el Papa
Francisco, y de continuar trabajando para llevar firme esperanza y el consuelo de Dios a los más
necesitados, en la línea de la opción por los pobres.
23. En medio de esta crisis, proclamamos: Cristo crucificado y resucitado es nuestra esperanza. El
venció la adversidad y el mal. El nos da su Espíritu Santo para renovar el mundo. La esperanza no es
pasividad ni conformismo. A pesar de las dificultades que se vislumbran para el presente año, los
cristianos sabemos que estamos en manos de Dios. En Jesús, “Dios con nosotros” (Mt 1, 23), ponemos
nuestra confianza. Sin derrotismo, actuemos con entusiasmo para superar la crisis que enfrentamos.
24. Con estos sentimientos y con gran afecto, imploramos sobre todos los habitantes de nuestra
querida Patria las bendiciones de Dios y la maternal protección de María Santísima, la Virgen de
Coromoto, patrona de Venezuela. Amén.

Caracas, 12 de enero de 2015 

martes, 30 de diciembre de 2014

Mensaje de Año Nuevo Cardenal Jorge Urosa

Felicidad y Renovación Espiritual
MENSAJE DE AÑO NUEVO 2015
Cardenal Jorge Urosa Savino, Arzobispo de Caracas
A los venerables sacerdotes, a los diáconos y miembros de institutos de vida consagrada, y a todos los fieles 

Queridos hermanos y hermanas:
1.      Al inicio de este año 2015, me complace enviarles un mensaje de esperanza, de optimismo y de paz. Cada 1º de enero renacen en nuestros corazones los anhelos de felicidad. Y para que seamos felices a pesar de nuestras fallas humanas, nos envió Dios a su Hijo único Jesucristo, cuyo nacimiento acabamos de celebrar en Navidad, para que nos enseñara el camino a la felicidad y, al redimirnos de nuestros pecados, nos diera de nuevo la posibilidad de alcanzarla.

2.      La felicidad es la plenitud del gozo, la satisfacción de nuestros más puros anhelos, la paz plena y la unión con Dios. En el sermón de la montaña Jesucristo nos indica el camino hacia la felicidad: “Dichosos los pobres en el espíritu…dichosos los limpios de corazón...dichosos los misericordiosos…dichosos los que trabajan por la paz…dichosos serán cuando por mi causa los persigan…Alégrense y regocíjense, pues su recompensa será grande en el Cielo” (Cfr. Mt 5, 1-12). Y más tarde, Cristo resume esas enseñanzas cuando nos dice: “dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen” (Lc 11, 28).
RENOVACIÓN MORAL
Queridos hermanos:
3.      Si queremos ser felices tenemos ineludiblemente que poner en práctica la Palabra de Dios, que nos invita a amar al prójimo, a ser honestos, a respetar la familia y el matrimonio, a rechazar el odio y la violencia, y trabajar por la paz. Es decir, a superar con una vida recta, santa y justa, las dificultades que vamos encontrando en la vida. Pues bien: muchos analistas nos dicen que este año 2015 va a ser particularmente difícil para los venezolanos, debido a graves dificultades de orden político, económico y social. Generalmente, las causas de esas dificultades son las conductas erradas de las personas: el olvido de Dios y la indiferencia religiosa, el odio y el egoísmo, el afán de lucro y la idolatría del dinero, el ansia de poder y la soberbia política, el desenfreno de las pasiones, el ocio y la pereza…

4.      Lo repito una vez más: el país necesita urgentemente el diálogo y la concertación, a fin de resolver nuestros conflictos de manera pacífica, descartando la violencia. Pero más allá de las medidas políticas, económicas y sociales que se deben necesariamente implementar en Venezuela para solucionar los graves problemas que tenemos, es necesario que los venezolanos, y en especial los católicos, nos acerquemos más a Dios, y dejemos a un lado los vicios y pecados que nos han llevado a esta situación. Si queremos ser felices tenemos que renovarnos espiritualmente.

5.      De manera particular los exhorto a fortalecer nuestra práctica religiosa: escuchemos la voz del Señor que nos llama a la conversión, a vivir de acuerdo a su Palabra, a participar en la Santa Misa dominical, a orar incesantemente, a guardar y cumplir los Mandamientos de la Ley de Dios. El camino del pecado, del desorden, del relajo afectivo-sexual, no es el camino de la felicidad. Si queremos ser felices hemos de agarrarnos de la mano de Dios y caminar con El, escuchando y cumpliendo su palabra.

6.      Los invito, pues a buscar a Dios de todo corazón. A mis hermanos sacerdotes, y miembros de institutos de vida consagrada, a los laicos comprometidos con el Señor y con la vida de la Iglesia, los invito a intensificar la acción evangelizadora y pastoral en nuestra Arquidiócesis de Caracas, a fin de ofrecer a nuestros fieles la posibilidad de encontrarse con el Señor: en la Palabra viva, en las celebraciones litúrgicas, en la recepción de los santos sacramentos en la fraternidad y solidaridad. Venezuela, y especialmente Caracas, necesita una intensa renovación espiritual ¡Vamos a promoverla¡ Seamos cada vez más fieles a nuestra excelsa condición de hijos de Dios discípulos y hermanos de Jesucristo, y miembros de nuestra Santa Iglesia Católica.
Mis queridos hermanos:
7.      El 1º de enero la Iglesia celebra la solemnidad de María, Madre de Dios. Comencemos, pues el año bajo la protección de María Santísima de Coromoto, nuestra madre celestial. Por su maternal intercesión pidámosle a Dios por nuestras familias, por los jóvenes y los niños, por los presos de toda clase, por los enfermos, por las víctimas de la inseguridad, por los que sufren en cualquier forma. Y pidámosle sobre todo, que los venezolanos podamos resolver nuestros conflictos de manera pacífica.
CON MI AFECTUOSA BENDICIÓN LES DESEO A TODOS  UN AÑO 2015 MUY FELIZ EN EL SEÑOR.
Caracas, 30 de diciembre de 2014

+JORGE L. UROSA SAVINO,
CARDENAL ARZOBISPO DE CARACAS


Se agradece a todos los sacerdotes leer este mensaje a los fieles en todas las Misas celebradas en las Iglesias parroquiales y filiales de Caracas, el fin de semana 3 y 4 de enero de 2015.

martes, 23 de diciembre de 2014

Mensaje de Navidad de Monseñor Saul Figueroa Obispo de Puerto Cabello

NO TEMAN, PUES LES ANUNCIO UNA GRAN ALEGRÍA, QUE LO SERÁ PARA TODO EL PUEBLO: HOY EN LA CIUDAD DE DAVID LES HA NACIDO UN SALVADOR, QUE ES CRISTO EL SEÑOR (LC 2,10-11)


Mis queridos hermanos y hermanos

El Santo Padre Francisco en su primera Exhortación Apostólica ha hablado de la ALEGRÍA de evangelizar. Y esta alegría  brota de la convicción y certeza de que Dios está con nosotros desde la primera Navidad. Por ello los ángeles anunciaron a los pastores no solo el nacimiento de Jesucristo sino sobre todo la alegría de contar con él para siempre pase lo que pase: Les anuncio una gran alegría

 Los cristianos al celebrar el natalicio de Jesucristo, lo hacemos  con inmensa alegría y gratitud, por la  bondad que  Dios Padre celestial ha tenido al  enviarnos a su Único Hijo para que, hecho hombre por nosotros, nos liberara del pecado y nos diera la salvación El centro de la Navidad es Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, Dios con nosotros, que es “el camino la verdad y la vida”. La Navidad es una fiesta esencialmente religiosa. Y en Navidad Jesús nos invita a recibirlo en nuestros corazones con una fe viva, acompañada por las obras, el intenso amor a Dios y a nuestros hermanos. Nos invita a creer en El, para que tengamos vida, ¡y vida eterna!

Tendremos una Navidad feliz y útil si afrontamos el reto de vivir como hijos de Dios, de vivir como hermanos, practicando la solidaridad, rechazando el mal en todas sus formas, perdonando a quienes nos ofenden, trabajando por el país, luchando por los derechos humanos, la libertad y la justicia.

Más allá, pues, de los festejos de estos días, vivamos una Navidad auténtica y religiosa, no frívola ni pagana, realmente provechosa. ¡Llenémonos de Dios! Vivamos esta Navidad con gratitud al Señor y celebrémosla en familia con una actitud realmente cristiana. ¡Tengamos el Nacimiento en nuestros hogares! Acerquémonos al sacramento de la reconciliación y participemos en la Santa Misa el 25 de diciembre y el 1º de enero, que son días de precepto, recibiendo la sagrada comunión, y, por supuesto, todos los domingos, que son el Día del Señor, de Cristo resucitado.

Queridos hermanos y hermanas: Que el Señor conceda a todos ustedes una Navidad   alegre con la convicción de que Dios nos amó primero en el Niño Jesús. ¡A todos les deseo una Navidad feliz! Con mi bendición episcopal,

+SAÚL FIGUEROA,
OBISPO DE PUERTO CABELLO


PUERTO CABELLO, 22  DE DICIEMBRE DE 2014

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Padre Ricaurte Ramírez celebra 25 años de Ordenación Sacerdotal

Parroquia San Esteban de fiesta

Padre Ricaurte Ramírez celebra 25 años de Ordenación Sacerdotal

Prensa Diócesis de Puerto Cabello. Este sábado 29 de noviembre la parroquia eclesiástica San Esteban de la Diócesis de Puerto Cabello estará de fiesta, su párroco Ricaurte Ramírez cumple 25 años ininterrumpidos en el sacerdocio. Para celebrar sus Bodas de Plata se llevara a cabo una Solemne Eucaristía a las 6:00 de la tarde en la Iglesia de la urbanización San Esteban, presidida por el Obispo Monseñor Saúl Figueroa y concelebrada por el Clero Diocesano. Para el día domingo 30 los jóvenes con Cristo, Infancia Misionera y catequistas le prepararon al presbítero un humilde y sencillo homenaje el cual realizaran en la Iglesia a las 9:00 de la mañana, después de la misa.

Su vida
El padre Ricaurte Ramírez Ramírez, nació un 8 de julio de 1955, en el municipio Cartago en el Valle del Cauca, Colombia, sus padres Alonso Ramírez López (fallecido) y  Blanca Ramírez García quien actualmente vive en el vecino país, es el segundo de diez hermanos, su familia ha sido muy católica y unida, recuerda a su abuela a quien acompañaba a rezar todos los días el Rosario desde niño y a un tío sacerdote quienes infundieron en él la vocación religiosa.

Formación
Estudio su educación primaria en Tuluá y la secundaria en Cartago, al concluir el bachillerato decide entrar a la universidad de Bogotá a estudiar la carrera de Derecho, donde hizo algunos semestres y abandona para dedicarse a trabajar como director de un transporte urbano durante cinco años, ya con 25 años su tío sacerdote lo invita a viajar a Venezuela y llega a Monay, estadoTrujillo, donde sintió el llamado de Jesús, envió cartas de solicitud para ingresar a los seminarios de Caracas y Bogotá, ambas fueron aceptadas y resolvió ir a estudiar en Bogotá al Seminario Arquidiocesano San José en 1982, en la Diócesis de Girardot donde aprobó Filosofía, luego es enviado al Seminario de Medellín, concluye su formación en Teología y cumple con el Diaconado.

Su ordenación
El 27 de noviembre de 1989, es ordenado Sacerdote en Girardot Cundinamarca, Colombia, por su Obispo Jorge Ardila Serrano, a quien recuerda como un padre para él, presto su servicio como Vicario Parroquial en la Catedral de Girardot durante unos meses, allí recibe una llamada de su tío  sacerdote pidiéndole que viajara a Venezuela para que se encargara de su parroquia por un tiempo ya que él tenía que realizar un viaje, el padre Ricaurte pide permiso a su Obispo y llega a Betijoque estado Trujillo donde fue recibido con mucho cariño por Monseñor Vicente Hernández Peña, en la Diócesis de Trujillo permaneció durante diez años gracias a un acuerdo que llegaron los dos Obispos, pues el Padre no quería irse de Venezuela.

Servicio en Puerto Cabello
En 1998 con el deseo de misionar en otros sitios, contacta a Monseñor Ramón Antonio Linares, Obispo de la Diócesis de Puerto Cabello para esa época, la cual estaba recién constituida y escasa de sacerdotes, es así como llega a este “Pedacito de Cielo” a ejercer su ministerio pastoral; primeramente en la parroquia Borburata unos seis meses, donde uso como medio de transporte “una bicicleta” para ir a Gañango y Patanemo a llevar la Palabra de Dios. Luego fue enviado a la parroquia Cristo Rey donde asistió durante diez años, allí preparo Urama como parroquia, además fue asesor de la Pastoral Bíblica durante ocho años, luego por orden de Monseñor Ramón Viloria es cambiado a la parroquia San Esteban donde se encuentra ejerciendo actualmente su ministerio desde hace seis años, durante todo este tiempo en la parroquia el Padre ha formado varios grupos de apostolado, devociones a la Virgen, Hora Santa, doce Casas de Lidia, reestructuro y equipo la Iglesia y casa parroquial, simultáneamente coordina el Centro Integral Mons. Ramón Antonio Linares (Caritas) el cual está acondicionando para prestar un mejor servicio a la comunidad necesitada.
La parroquia eclesiástica San Esteban Proto Martir comprende, Valle Verde, Altos de San Esteban, San Esteban Pueblo y San Esteban Urbanización. Los servicios religiosos los domingos son 8:30 y 9:30 de la mañana en la Iglesia de la Urbanización, y en la Iglesia de San Esteban Pueblo a las 7:00 de la mañana además todos los días a las 6:00 de la tarde se Reza el Santo Rosario y los domingos a las 8:00 de la mañana. El padre Ramírez manifiesta sentirse en “familia” en su parroquia, pues la comunidad está muy pendiente de su salud, gracias a Dios que le ha permitido salir adelante y recuperarse.

Mensaje a los jóvenes
Finalmente el Padre hace un exhorto a los jóvenes que deseen seguir a Jesús y sientan ese llamado; “que deben ser jóvenes íntegramente cristianos, generosos y respetuosos no solamente para ser sacerdotes sino para ejercer cualquier otra profesión que elijan deben hacerla con amor y de corazón”. A los católicos les pide orar y trabajar mucho por los jóvenes, por las vocaciones y por los hermanos que están desviados y confundidos en su religión a los cuales hay que llevarles una palabra de esperanza para que no se dejen engañar, “solo hay un Dios verdadero que da paz y serenidad”.